El tamal envuelve el sabor de Colombia

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Huilenses, vallunos, antioqueños, tolimenses y santandereanos, entre otros, hacen parte de la deliciosa lista de tamales que existen en el país.

Uno de los productos gastronómicos más criollos de Colombia es, sin duda, el tamal.
Redondo, rectangular, grande o pequeño, este plato insignia se cocina casi en todo el territorio nacional y su sabor varía según los ingredientes con los que se prepara en cada región.

DELICIOSA LISTA
Es larga y deliciosa la lista de tipos de tamales que existen en el país. Los del Huila y Tolima, por ejemplo, son similares en su sabor y envoltura; sin embargo, se diferencian en que los tolimenses llevan, además de arroz, una capa de masa de maíz. Los otros ingredientes (tocino, huevo cocido, pollo, zanahoria, papas y alverjas) sí coinciden. Estos son los más reconocidos en el centro de Colombia.
en Antioquia se hacen con maíz molido y cocido, relleno de una generosa porción de costilla y carne de cerdo, tocino, papas, arvejas, cebolla y ajo.
En Santander el tamal es de maíz con tocino, costilla de cerdo, gallina y garbanzos, como condimentos lleva vinagre, cilantro y alcaparras.
Otro de los tamales más conocidos en la Región Andina es el boyacense que se envuelve en hojas de rigua o chisga, una planta común en esa zona.
Si miramos hacia el Pacífico los de más connotación son el tamal valluno que se diferencia de las demás regiones por su tamaño, y porque las carnes van en trozos grandes (el pollo se pone en presas completas y el cerdo en porciones bastante grandes). También está el de Nariño con masa de arroz blanco cocido y molido, más queso blanco rallado, huevos batidos, polvo de hornear, mantequilla, sal y pimienta y su relleno es de pollo o cerdo. En el Cauca es conocido el tamal de pipián, hecho de papa criolla y lleva maní.
Uno de los tamales más singulares del Caribe colombiano es el de Córdoba que utiliza casi los mismos ingredientes que en Antioquia, solo que se le agrega berenjena, quizá por la influencia libanesa, dicen los historiadores.
Por otro lado, en el oriente del país son famosos los tamales llaneros que tienen como base la harina de maíz y dependiendo de la ocasión y de la época del año, puede tener pollo, cerdo, gallina, pescado y en algunos casos hasta tortuga o chigüiro. La masa está pigmentada con achiote y se le agregan aceitunas, uvas pasas, alcaparras, pimentón y cebolla.
El Amazonas no escapa a esta antigua tendencia culinaria. En medio de la selva las comunidades que allí habitan cocinan sus tamales con los productos de sus ríos: Sábalo, bocachico, pianguas y tortugas.
Los tamales de todas las regiones de Colombia se envuelven en hojas de plátano o bijao, lo que les agrega esa riqueza de sabor a cada uno.

 

POPULAR Y GOURMET
Los tamales siempre han sido una comida popular en Colombia; se pueden encontrar en las esquinas de los barrios o en las cafeterías de los supermercados de cadena, así como en todas las plazas de mercado.
Es tan alta la demanda de este producto que está incluido en la carta de los emergentes y sofisticados desayunaderos que, debido a su presentación y emplatado gourmet, elevan no solamente el impacto visual sino su precio, casi al doble de lo que vale en un punto de venta regular.
Definitivamente el tamal es un manjar de dioses…y de mortales también.